Niño de Praga milagroso oración


Miércoles 8 de octubre de 2014
por  Oráculo de Delfos
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Un Poco de Historia

En uno de los barrios más antiguos del centro histórico de Praga, en Malá Strana (Ciudad Pequeña), está ubicada la Iglesia de Santa María de la Victoria de la Orden de los Carmelitas Descalzos con el Monasterio del Niño Jesús de Praga. El nombre del actual monasterio se deriva de la estatua del Niño Jesús, donada a la comunidad de los Carmelitas por la noble princesa Polixena de Lobkowicz en 1628.

La estatua proviene de España y fue llevada a Bohemia por la mamá de Polixena, duquesa española María Manrique de Lara, que la recibió como regalos de bodas en 1556 de su madre Isabel. El regalo de la princesa Polixena estuvo en línea con el deseo del P. Prior que, como nos informa la crónica, quería la estatua del Niño Jesús en el oratorio para que los religiosos recordaran el aviso de Jesús: Si no os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

Tiene fama la imagen de ser muy milagrosa, de ahí su devoción.

Preparación:

Cuando hagamos esta oración como siempre os digo es recomendable, aunque no imprescindible, antes de recitarla proceder a encender una vela de color blanco símbolo de protección y si es posible realizar una vaporización de perfume de rosas o de cualquier otro que tengas a mano.
Es bueno mantener la cabeza un poco inclinada cuando se recita y al final hacer la señal de la cruz, momento en el que se debe comunicar la petición que se necesita alcanzar, posteriormente es aconsejable en estos momentos no pensar más en la petición y quedar en paz procurando tener la mente en blanco unos segundos y acto seguido apagad la vela y la lamparilla o sahumerio que se encendió al principio.

Rezo:

Oh, Niño Jesús, yo recurro a Ti y te ruego por la intercesión de tu Santa Madre, me asistas en esta necesidad (pídase el milagro o favor que se quiere), porque creo firmemente que tu Divinidad me puede socorrer.

Espero con toda confianza obtener tu santa gracia. Te amo con todo el corazón y con todas las fuerzas de mi alma. Me arrepiento sinceramente de todos mis pecados, y te suplico, oh buen Jesús, me des fuerzas para triunfar. Propongo no ofenderte y me ofrezco a ti, dispuesto a sufrir antes que hacerte sufrir.

De ahora en adelante, quiero servirte con toda fidelidad, y por tu amor ¡oh Divino Niño! amaré a mi prójimo como a mí mismo. Niño omnipotente, Señor Jesús, nuevamente te suplico me asistas en esta circunstancia (se manifiesta). Concédeme la gracia de poseerte eternamente con María y José y adorarte con los Ángeles en la Corte del Cielo.

Niño lindo y amoroso, de belleza sin igual,

eres bello, primoroso y yo te vengo a adorar.

El candor de tu mirada inunda con puro amor,

me reboza la esperanza y aleja todo temor.

Niño Pastorcito mío de sonrisa angelical,

solo en Ti yo confío para librarme del mal.

Déjame besarte todo y ofrecerte lo que soy,

alma y vida yo te entrego a ti mi Rey y Señor.

Divino Niño Jesús, dulce, tierno e inocente,

te pido que ahora y siempre, me confortes con Tu amor.

Amen







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Martes 9 de diciembre de 2014 à 08h53 - por  Anónimo
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