Oración a la Divina Providencia (Sustento y Salud)


Domingo 29 de septiembre de 2013
por  Maestro Lenwé
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Oración a la Divina Providencia (Sustento y Salud)


Preparación:

Vamos a proceder a realizar esta invocación. Es recomendable, aunque no imprescindible, encender una vela blanca, símbolo de protección y recitarla antes de que vayas a salir del hogar. Es bueno mantener la cabeza un poco inclinada cuando se recita y al final hacer la señal de la cruz, momento en el que se debe comunicar la petición que se necesita alcanzar, posteriormente es aconsejable en estos momentos no pensar más en la petición y quedar en paz procurando tener la mente en blanco unos segundos y acto seguido apagad la vela que se encendió al principio

Rezo:

"Oh, Madre augusta de la Divina Providencia, la mas ilustra y Santa, la mas accesible y tierna! Nosotros colocamos en vuestro maternal corazón nuestras tiernas oraciones, para que se inflamen con sus Purísimas llamas; alcanzadnos, Señora, que nuestra humilde confianza en esa sabia, poderosa y vigente Providencia, adquiera en terreno tan precioso y fecundo una belleza incorruptible, colores agradables, aromas delicados, virtudes divinas y un precio merecedor de eternos bienes de dicha feliz y perpetua, de inmortales honores.

Alcanzadnos de un tributo tan adorable y excelso que os hizo el brillante ornamento de la naturaleza humana y la luz mas pura y esplendorosa del Empíreo, todos aquellos bienes así temporales como espirituales, sin cuyo goce no podemos hacer tranquilamente por este valle de lagrimas nuestra peregrinación a la bienaventuranza. A vuestra poderosa suplica deben los pastores de la iglesia santa sabiduría, prudencia y celo, los magistrados le feliz dirección de los negocios públicos, los militares la clemencia que corona plausiblemente los triunfos, los pecadores su pronta sabiduría y saludable encomienda, los labradores cosechas abundantes y la industria, fecundos arbitrios y útiles progresos.

En fin hija inmortal y memorable de la Divina Providencia, cubridnos con su augusto manto para que comencemos desde este mundo, con nuestro Cristiano procederes: una felicidad que se consuma algún día de un modo sorprendente y celestial, en los tabernáculos eternos. Amen.".







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Jueves 24 de enero de 2019

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